martes, 6 de mayo de 2008

EL JESÚS DE LA HISTORIA Y EL CRISTO DE LA FE

Realiza las actividades propuestas en el texto que se te ha entregado

1. Vocabulario no entendido
2. Comentario del texto ("Evangelio de San Mateo, 5, 1-10)
2. Comentario de Mahatma K. Gandhi
3. Comentario de F. Mitterrand


4. Comentario de la película

lunes, 31 de marzo de 2008

LA FIGURA DE MOISÉS

LA FIGURA DE MOISÉS

1. CONTENIDOS

Significado de Moisés.

Moisés es una figura clave dentro de la historia religiosa y política
de Israel. Es importante también para los cristianos y musulmanes.
Su vida y su obra parece que han de situarse en la época de la dinastía
egipcia XVIII, reinando Ramsés II (1300-1200 a.C.).

– 1. Moisés en la Biblia. Según el libro del Éxodo, Moisés nació en
Egipto entre los esclavos exiliados pertenecientes a la tribu de Leví.
Debería haber muerto como consecuencia del decreto genocida del
faraón que ordenaba la muerte de los varones israelitas (Exodo
1,22). Confiado a las aguas del Nilo por su madre, fue recogido por
una hermana del Faraón que lo educó (Éxodo 2). Educado en la corte
egipcia, fue obligado a exiliarse a Madián tras matar a un egipcio,
que maltrataba a unos israelitas. Entonces encontró a Dios en el desierto
y se convirtió en el caudillo de «los hijos de Israel». Descendió
a Egipto y tuvo que obligar al Faráon mediante diez plagas prodigiosas
a dejar marchar a su pueblo. Especialmente la décima plaga se
conmemora en el Judaísmo como origen de la fiesta de la Pascua.
Después del paso milagroso del Mar Rojo (Éxodo 14-15) condujo a
Israel durante 40 años por el desierto (Éxodo 16), y asumió la función
legal para todo el pueblo (Éxodo 18). En el Sinaí, Dios se reveló de
nuevo a Moisés, hizo una alianza con el pueblo y trazó una norma de
conducta con los Diez Mandamientos, así como un código de leyes
destinado a regir la vida del pueblo (Éxodo 20-32). La falta de fe del
pueblo, manifestada en particular con la adoración del becerro de oro
malograría la entrada de Moisés, y de la generación liberada, en la
tierra de Canaán.

– 2. Moisés y la historia. Resulta muy difícil recuperar la fisonomía
histórica de Moisés bajo el aluvión de tradiciones preocupadas de celebrar
las maravillas que Dios realizó por su medio. El prestigio alcanzado
por Moisés influyó sin duda en el relato de su nacimiento, composición
popular del género «nacimiento del héroe». Cada una de las
fuentes del Pentateuco aporta su propio toque al retrato bíblico de
Moisés, relatando la obra que Dios realizó por su medio de Egipto al
Jordán. Es legítimo conjeturar que Moisés fue uno de los semitas formados
para la política asiática por los faraones, el cual logró liberar a
sus hermanos de Egipto y organizarlo en el desierto como «pueblo»
con un solo Dios, un solo culto y una sola Ley, núcleo del futuro Israel.

– 3. Moisés es la figura central del judaísmo rabínico como fundador
y legislador y como el primero y más grande de los profetas. De
acuerdo con los rabinos, todo el Pentateuco fue dictado por Dios a
Moisés, «nuestro maestro», quien lo puso por escrito. Existe en la literatura
rabínica una tensión entre el maestro a quien Dios se dirigió
«cara a cara» y el temor a adscribir cualquier divinización a Moisés.
Se le describe como un rey o el máximo estadista, cuya sabiduría es
la máxima posible: «en el mundo fueron creados cincuenta niveles
de sabiduría y todas menos una le fueron concedidas a Moisés» (Zohar).
Su carácter profético es superior al del resto de profetas: «el
resto de profetas vio a través de un espejo empañado, pero Moisés
vio a través de un espejo bruñido» (Levítico Rabbah 1,14). Según la
interpretación del Talmud recibió también la ley oral, además de la
Torá o ley escrita. Esta ley oral fue consignada posteriormente (s.II
a.C.-II d.C) por escrito en la Mishná, la Tosefta y los Baraitot.

– 4. Para los cristianos Moisés es hombre de fe y, como mediador
de la ley, figura de Cristo –«que vino no a destruir la ley sino a perfeccionarla
» (Mateo 5,17)–, en cuanto prepara su camino (Juan 5,39-47;
Hechos 3,22). Es el profeta que anuncia a Jesús (Lucas 24,27-44) y
el testigo, junto con Elías, de la Transfiguración (Mateo 17,1-8).

– 5. El Corán menciona a menudo a Moisés con el nombre de Musa,
al que añade al epíteto «Dios le habló» (a partir de la zarza ardiente).
Es un «mensajero divino» que trae una nueva revelación (el
judaísmo y la ley mosaíca), más que un simple «profeta» que profetiza
en los límites de una religión ya existente (Corán 4,164). En el Corán
se narra extensamente la historia de Moisés, aunque con divergencias
respecto al relato bíblico. Se le describe como tratado de hechizado
(Corán 17,101-104) ante la incredulidad de su pueblo (Corán
4,153-154) y se presentan sus «nueve» milagrosos signos (Corán
Los fundadores de las religiones y los libros sagrados
17,101). Uno de los signos es la «mano blanca» que sacó de su seno
en presencia del Faráon (Corán 7,104) para significar que su acción
en el mundo se ha vuelto sagrada. Se le describe también con un defecto
de pronunciación del que pide librarse a Dios para que su palabra
pudiera ser comprendida. Le considera, por último, unido a Abrahán,
como precursor de Mahoma, y sus enseñanzas las confirma el
texto sagrado del islam (Corán 11,17).

2. TEXTOS
Moisés aparece en el Éxodo como el gran libertador de la opresión
del pueblo de Israel:
“El Señor le dijo: –He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he
oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos.
Y he bajado a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra
para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y
miel, el país de los cananeos...El clamor de los israelitas ha llegado a
mí, y he visto cómo los tiranizan los egipcios. Y ahora, anda, que te
envío al Faráon para que saques de Egipto a mi pueblo, los israelitas.
Moisés replicó a Dios: –¿Quién soy yo para acudir al Faraón o para
sacar a los israelitas de Egipto?
Respondió Dios: –Yo estoy contigo, y ésta es la señal de que yo te
envío: que cuando saques al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en
esta montaña» (Éxodo 3,7-12).
En la literatura rabínica se alaba la entrega de la Ley que dignifica
a Israel ante los ángeles de Dios:
«–Señor del mundo –dijo entonces Moisés ante Dios– esta Ley
que me das ¿qué hay en ella escrito?: Yo soy el Señor vuestro Dios
que os saqué de tierra de Egipto (Éxodo 20,2); –y añadió dirigiéndose
a los ángeles–: ¿Habéis vosotros bajado a Egipto? ¿Fuisteis hechos
esclavos del Faráon? ¿Por qué va a ser, pues, la Ley para vosotros?
¿Qué más hay en ella escrito?: No tendrás otros dioses (Éxodo
20,3); ¿acaso estáis vosotros entre gentiles que practican la idolatría?
¿Y no está también escrito en ella: Recuerda el sábado para
santificarlo (Éxodo 20,8)?; ¿acaso tenéis vosotros que trabajar, para
que os haga falta descansar?...
Al oír esto alabaron los ángeles a Dios, pues está dicho: Señor
Dios nuestro, cuán glorioso es tu Nombre en toda la tierra” (Sal 8,10)
(Talmud de Babilonia, Shabat 88b-99a, citado de E.Romero, La Ley
en la Leyenda, CSIC, Madrid, 1989, p.299).
En el Nuevo Testamento aparece la Alianza de Cristo relacionada
con la de Moisés:
«De ahí que tampoco faltase sangre en la inauguración de la primera
alianza. Cuando Moisés acabó de leer al pueblo todas las prescripciones
contenidas en la Ley, cogió la sangre de los becerros y las
cabras ... y roció primero el libro mismo y después al pueblo entero
diciendo: Esta es la sangre de la alianza que hace Dios con vosotros
(Éxodo 24,8). Con la sangre roció además el tabernáculo y todos los
utensilios litúrgicos. Según la Ley, prácticamente todo se purifica con
sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.
Bueno, estos esbozos de las realidades celestes tenían que purificarse
por fuerza con tales ritos, pero las realidades mismas necesitan
sacrificios de más valor que éstos; y de hecho el Mesías (Jesucristo)
no entró en un santuario hecho por hombres, copia del verdadero,
sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante Dios en favor
nuestro» (Hebreos 9,18-24).
En el Corán Moisés es descrito en un estilo elegíaco, en el paso
del Mar Rojo, mientras el Faraón y sus soldados perecen ahogados:
«Antes que a ellos (los de la Meca) probamos a las gentes del Faraón.
Les llegó un noble Enviado / que les dijo: ¡”Dadme a los servidores
de Dios! Yo soy, para vosotros, un Enviado seguro. No seáis
soberbios ante Dios! Yo vengo a vosotros con un poder manifiesto.../
Si no creéis en mí, apartaos de mí” / Invocó a su Señor diciendo:
“¡Estas son gentes culpables!”. / Respondió: “Sal de noche con mis
servidores. Vosotros seréis perseguidos./ Deja el mar abierto! Ellos
formarán un ejército de ahogados”. Esto se cumplió. ¡Cuántos jardines
y fuentes abandonaron (los egipcios)!./ Sembradlos y lugares escogidos
/ y beneficios en los que se deleitaban se perdieron! / Así se
los dimos en herencia a otras gentes. / Ni los cielos ni la tierra llora-
Los fundadores de las religiones y los libros sagrados
ron por ellos: no tuvieron descanso. / Salvamos a los hijos de Israel
del tormento envilecedor / del Faraón. Entre los impíos él fue soberbio.
/ Hemos escogido a los hijos de Israel con pleno conocimiento,
sobre los mundos: / les hemos dado aleyas en las que hay una prueba
evidente» (Corán 44,16-32).

3. ACTIVIDADES
– Hacer un comentario sobre el Moisés de Miguel Angel.
– Leer los fragmentos anteriores y elaborar una redacción que
destaque el proyecto de Moisés.
– Comparar la figura de Moisés con la de Jesús y la de Mahoma.

martes, 22 de enero de 2008

EL HINDUISMO

2.1 HINDUISMO
CONTENIDOS
Los libros sagrados
El hinduismo es un cuerpo de doctrinas desarrolladas a partir de
los libros de los Vedas. Es la religión mayoritaria de la India, caracterizada,
además de por su cuerpo doctrinal, por el sistema de castas,
el carácter sagrado de vacas y monos, la adoración de diversos dioses
y la creencia en sus encarnaciones.
Los libros sagrados, que se añaden a los Vedas, son los Brahmanas,
Aranyakas y Upanishads. Los Brahmanas son obras en prosa,
de autores y escuelas diferentes (hacia el 800-500 a.C.), que comentan
cada uno de los libros de los Vedas. Los Aranyakas son más bien
especulaciones filosóficas, destinadas a personas que se han retirado
a los bosques y llevan una práctica avanzada de religiosidad. Los
Upanishads son la parte más reciente del cuerpo de literatura inspirada,
con un planteamiento teórico más desarrollado.
El alma humana y su liberación
Lo más característico de estas obras es la investigación sobre la
naturaleza del atman (el alma o yo individual) y del Brahman (el absoluto
no personal, el principio primero o alma universal). Se llega a
la conclusión de que el atman y el brahman son una misma cosa. La
naturaleza de esa realidad común al atman y al brahman no puede
ser definida, sino que sólo se puede alcanzar por la intuición. El hecho
de que no pueda ser definida no indica que carezca de realidad,
sino simplemente indica lo limitado que es la inteligencia para alcanzar
la realidad última. Esta doctrina se expresa mediante la fórmula,
que no tardaría en convertirse en tradicional: “tú eres eso”, es decir,
“tú (el atman) eres igual que eso (el brahman)”.
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Historia de las religiones
Los Upanishads, reflexionando sobre la naturaleza del alma (atman)
proponen una doctrina sobre la naturaleza de la acción, la
transmigración de las almas y la liberación final, que será clásica en
todo el hinduismo.
El término “karma” significa “acción”, y ya es empleado en los
Brahmanas para indicar los actos rituales y las consecuencias que
estos actos tienen para los que realizan el culto: pasar al mundo de
los dioses. Reflexionando sobre estos actos, que son causa de determinados
efectos se llega a descubrir el principio universal de
“causa y efecto”, es decir, todo acto es causa de un determinado
efecto; p.ej., el culto es causa de que el alma del que realiza el culto
vaya al mundo de los dioses, o dicho de otro modo, éste sería el
efecto kármico del acto cultural. Ahora bien, ¿cuál será el efecto producido
por todos aquellos otros actos, distintos de los cúlticos, que
la persona hace a lo largo de su vida? La única respuesta lógica parece
ser que después de que el alma esté un determinado tiempo en
el cielo de los dioses ha de pasar a otro estado donde puedan desarrollarse
los efectos de aquellas otras causas, ya sea volviendo a tomar
un nuevo cuerpo en la tierra o en otro mundo distinto. Es la ley
de la transmigración (samsara), que tan importante será para el pensamiento
indio.
Esta ley de la transmigración implica una concepción bastante pesimista
de la vida humana. Debido a sus acciones el hombre está
condenado a reencarnarse una y otra vez, en un ciclo que no conoce
fin, ya que en toda reencarnación siempre ejecutará actos que le lleven
a posteriores reencarnaciones. De ahí que el hombre sabio emplee
todas sus fuerzas en encontrar un camino de “liberación”, que le
lleve a romper el ciclo del samsara. Ahora bien, puesto que toda acción
humana implica la necesidad de una nueva reencarnación, la liberación
no puede obtenerse por medio de ninguna acción, ya sea la
ascesis religiosa o la práctica de una determinada conducta moral. Ni
la caridad ni la devoción a Dios pueden salvar al hombre. Lo único
que salva es el “conocimiento”.
Ya los Vedas y los Brahmanas resaltaban el valor salvador del conocimiento
(esotérico). En los Brahmanas se afirmaba que la “ignorancia”
de los misterios implícitos en los sacrificios eran la causa de
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la “segunda muerte” del hombre. Pero los Upanishads llegan más lejos,
y entienden por “conocimiento” un saber de tipo metafísico, que
destruye la “ignorancia”, entendida como un entendimiento erróneo
de lo que es la realidad última (y no tanto las realidades empíricas
temporales). Por la “ignorancia”, los hombres viven una existencia
irresponsable, que ignora las consecuencias de sus acciones, la ley
kármica. De ahí se concluye que la “ignorancia” es la causa primera
de la ley kármica, y en consecuencia, es el origen de la serie ininterrumpida
de transmigraciones. Por eso la salvación o liberación consista
en la destrucción de esta “ignorancia”, por medio del “conocimiento”.
Evolución del hinduismo posterior a los Upanishads
Después de los Upanishads se han desarrollado diversas escuelas,
algunas de gran importancia: El Shamkhya prolonga los Upanishads
e insiste en que el único camino de liberación es por el conocimiento.
El alma o yo del hombre es puro, eterno y libre, pero el hombre
cree que esa alma está sometida y piensa que puede ser liberado;
ahora bien, esto es una ilusión, en realidad la liberación es la toma
de conciencia de que es libre desde siempre.
El Yoga tiene una ideología muy similar al Shamkya. Se diferencia
de él en que, además del conocimiento, atribuye gran importancia a
las técnicas de meditación para alcanzar la liberación. Esta doctrina
vendrá sistematizada por Patañjali, en sus famosos “Aforismos sobre
el Yoga” (Yoga-sutra). El punto de partida de la meditación yóguica
es la concentración en un solo objeto, ya sea físico (el punto medio
entre las cejas, la punta de la nariz, etc.), un pensamiento (una verdad
metafísica) o Dios (Ishvara).
El Bhagavad Gita es un poema incluido en el Mahabharata. Se
narra la crisis que pasó Arjuna cuando va a iniciar una batalla en la
que ha de dar muerte a sus amigos y parientes. Entonces se le manifiesta
Krisna indicándole cómo ha de realizar los actos que le son
propios (en su caso el combatir), sin dejarse atar por el karma. En
esto reside su gran originalidad, pues insiste en que la acción que renuncia
a los frutos de ese actuar (es decir, actuar de un modo imper-
27
Historia de las religiones
sonal, sin pasión, sin deseo, como si actuase en vez de otro) no está
sometida al círculo del karma. También señala como camino de la liberación
la práctica devocional a Dios.
El Vedanta fue sistematizado por Shankara, (800 d.C). Se define
como “no-dualista” (advaita), ya que afirma que el Yo es idéntico al
Brahman, que es lo único real, y que el universo y todo lo que es percibible
por los sentidos o la mente no es real.
TEXTOS
Las diversas encarnaciones de Dios (= avatares)
“El Señor bendito (= Krishna) dijo:
Yo he nacido muchas veces, lo mismo que tú, ¡oh Arjuna! Yo los
conozco todos, pero tú no los conoces, ¡oh destructor de enemigos
(= Arjuna)!
A pesar de que nunca nací, pues soy de naturaleza imperecedera
y soy el Señor de todos los seres, penetrando en mi propia Naturaleza
nazco por mi propio poder.
Siempre que hay una decadencia de la religión, ¡oh Bharata (= Arjuna)!
y una ascensión de la irreligión, entonces yo me doy nacimiento
a mí mismo, para proteger a los buenos y destruir a los malvados;
para establecer firmemente la religión yo nazco en cada era” (Bhagavad
Gita, IV,5-8)
La acción desinteresada
“No por abstenerse de la acción el hombre alcanza la liberación de
la acción, ni por la mera renuncia alcanza la perfección. Pues nadie,
ni un solo instante, puede estar sin acción; porque todos son llevados
a la acción irremediablemente, por las fuerzas de la naturaleza.
Tu empeño esté en la acción, nunca en sus frutos; no tengas por
fin los frutos de la acción, ni tengas apego por la no acción” (Bhagavad
Gita, III, 4-5; II,) 47
El camino del Yoga
“A causa de la infelicidad del cambio, del dolor y de los impulsos
kármicos, y a causa de la oposición creada por la actividad de los
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elementos constitutivos, para aquel que ha aprendido a discernir, todo
es sólo infelicidad” (Patañjali, Yoga-sutra, II,15)
“Los ocho grados (del yoga) son: prohibiciones, obligaciones, posturas,
control de la respiración, abstracción, concentración y enstasis.
Las prohibiciones son: la no violencia, el decir la verdad, el no robar,
la abstinencia sexual, la pobreza.
Las obligaciones son: pureza, contento, ascesis, estudio y devoción
al Señor.
La postura debe conducir a la estabilidad y a la comodidad.
El cuarto (= control de la respiración) es el que supera (el control)
que tiene por objeto lo externo y lo interno.
Cuando los sentidos ya no están en contacto con sus propios objetos,
llegan a asumir la forma de la mente (= abstracción).
Concentración es la fijación de la mente en un lugar.
La meditación es la continua fijeza del conocimiento sobre estos
(lugares)
Cuando esta misma (meditación) asume como única forma la del
objeto de meditación, quedando como privada de naturaleza propia,
entonces se da el enstasis.
De éstas (=las acciones), sólo la producida por la meditación está
exenta de depósito kármico” (Patañjali,Yoga-sutra, II,29.30.32.46.51.54;
III,1-3; IV,6)
Textos Vedantas
“Yo no he nacido, ¿cómo puede haber nacimiento o muerte para
mí?
Yo soy el agente, ¿cómo puede haber esclavitud o liberación para
mí?” (Shankara, Atmapañcaka, 2)
“No tengo ni odio ni aversión, ni apasionado apego, ni deseo ni engaño.
No poseo ni egotismo ni infatuación. No me pertenece ninguna
reivindicación del código ritualista de los deberes de la vida, ninguna
finalidad humana, ningún deseo de ninguna clase de goce, ninguna liberación
lograda o buscada. Yo soy Shiva, cuyo ser es la espiritualidad
y la beatitud. Yo soy Shiva, el ser siempre pacífico, perfecto.
Para mí no hay muerte, no hay temor, no hay distinción de casta.
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Historia de las religiones
No tengo padre, madre, nacimiento, parientes ni amigos. Para mí no
hay maestro ni discípulo. Yo soy Shiva, cuya forma es la espiritualidad
y la beatitud” (Shankara, Nirvanashatka, 3 y 5)
REFERENCIAS DOCUMENTALES
Bhagavad Gita: Lo han editado diversas editoriales, entre las cuáles:
El Bhagavad Gita de acuerdo con Gandhi, Ed. Kier, Buenos Aires,
1994.
CALVERA, Leonor: Las fuentes del Hinduismo, Ed. Dédalo, Buenos
Aires, 1979.
SANKARA,Viveka-Suda-Mani. La joya suprema del discernimiento,
Ed. Sirio, Málaga, 1988.
SCHWITZER, Albert: El pensamiento de la India, Fondo de Cultura
Económica, México, 1952 (frecuentemente reimpreso).
Los Upanishads, Edicomunicación, Barcelona, 1988.
Yoga-sûtra de Patañjali. Versión y Comentarios de T.K.V. Desikachar,
Edaf, Madrid, 1994.
ZIMMER, Heinrich: Filosofías de la India, Ed. Universitaria de
Buenos Aires, 1965.
Id.:, Mitos y símbolos de la India, Ed. Siruela, Madrid, 1995.
ACTIVIDADES
– Proyección de la película Gandhi.
– Suscitar un debate sobre las castas en la India.
– Audición de música hindú.
2.2. BUDISMO
CONTENIDOS
Siddharta Gautama nunca dijo de sí mismo que era un profeta,
enviado por Dios, o la encarnación de Dios; incluso negó que existiese
Dios, entendido como un Ser Supremo (lo que no niega es la exis-
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lunes, 3 de diciembre de 2007

LA RELÍGIÓN DE LOS ROMANOS

LA RELIGIÓN DE LOS ROMANOS

CONTENIDOS

Dioses: Las ideas religiosas de los romanos no fueron exactamente
las mismas durante toda su larga historia, y en sus cambios vemos
reflejadas variadas influencias. Algunos distinguen tres épocas: la
primitiva, de los dioses originarios de los latinos (Júpiter itálico, Juno,
Quirino, Vesta, Janus); una intermedia, en que éstos se confunden
con los griegos (Zeus con Júpiter, Hera con Juno, Atenea con Minerva,
etc.) y se incorporan otras de procedencia claramente griega:
(Apolo, las Musas, y otras muchas); la final, en que penetran los cultos
orientales (a Dionisos, Cibeles, Isis, Osiris, Mitra, etc) y se desarrolla
también por influencia oriental la religión oficial el culto a Roma
y al Emperador divinizado, lo que en realidad no era otra cosa que
una treta política sin fondo espiritual. Esta última etapa verdadero caos
de dioses preparó, en cierto modo, el triunfo del cristianismo como
alternativa religiosa capaz de satisfacer los anhelos espirituales de
los habitantes del Imperio.

Creencias: El Culto a los antepasados y el profundo respeto a la
familia estuvieron siempre presentes entre los romanos: el hogar tenía
el carácter casi sagrado de un templo. El padre era el auténtico
animador del culto familiar. Las ideas de ultratumba se relacionan directamente
con las anteriores. La mayoría de los espíritus de los
hombres habitaban en el fondo de la tierra, donde arrastraban una vida
triste, aunque a veces se acercaban a su tumba para recibir el homenaje
de sus descendientes. En ciertos días del año se visitaban
las tumbas para colocar en ellas coronas y flores, depositar alimentos
y derramar libaciones. Tardíamente se creyó en un lugar de delicias,
los Campos Elíseos, donde residían los muertos buenos o heróicos.
El sentido de la justicia, la equidad, la rectitud en la conducta;
el ferviente deseo de que todo esto tuviera sanción definitiva y estado
permanente en el más allá.

Sacerdocio y Culto: Nunca hubo una casta sacerdotal, pues cada
padre de familia atendía a la misma. Lo que no impide que ciertos
cultos exigieran sacerdotes especializados, y que hubiera colegios
sacerdotales fuertes cuando se introdujeron las religiones orientales;
pero esto sucedió tardíamente, precisamente en la etapa de la decadencia.

TEXTOS
(Sacrificio romano por las cosechas).
“Antes de la cosecha ha de ofrecerse el sacrificio del modo siguiente:
ofrece a Ceres una cerda antes de recoger la espelta, el trigo,
la cebada, las habichuelas y la colza. Ofrece una plegaria con incienso
y vino a Jano, Júpiter y Juno antes de sacrificar la cerda. Ofrece
una pila de pasteles a Jano diciendo: “Padre Jano, al ofrecerte estos
pasteles, te ruego que seas propicio y misericordioso para conmigo,
mis hijos, mi casa y mi familia”. Etc. (Catón: Sobre la Agricultura, 134)

REFERENCIAS DOCUMENTALES
MARKALE, J.: Pequeño diccionario de Mitología Clásica. Ed. Alejandría.
ANGLADA, Mª Ángeles: Relatos de Mitología. Los dioses. Ed.
Destino.
VV.AA.: El pasado legendario. (Mitos griegos, romanos) Ed. Akal.
VV.AA.: Así vivían los romanos. Biblioteca Básica de Historia. (Serie
Vida cotidiana). Ed. Anaya.
CD-ROM: Las civilizaciones del Mediterráneo. (Culturas varias)
Ed. EMME.


ACTIVIDADES
- Busca todas las palabras que no entiendas en el diccionario, y publícalas en tu blogg
– Relaciona la costumbre de ir a visitar los cementerios el día de
difuntos con la tradición greco-romana.
– Busca un croquis de casa romana y sitúa el lugar de culto a los
antepasados.
– Lee una leyenda mitológica y analiza sus personajes.

lunes, 5 de noviembre de 2007

LA RELIGIÓN DE LOS PUEBLOS GRIEGOS

LA RELIGIÓN DE LOS PUEBLOS GRIEGOS


CONTENIDOS

Dioses: Representan las fuerzas positivas que rigen el universo, y
pretenden explicarlo de manera simbólica o al menos racionalizar los
misterios de la existencia, de la vida y del más allá. Tienen carácter
marcadamente antropomórfico. Forman diversas familias. Existen los
dioses olímpicos, es decir Ios que moran en el Olimpo, alta montaña
de Grecia, de nevadas cumbres, en donde se suponía que vivían los
doce dioses mayores (Zeus, Hera, Atenea, Apolo...) y las divinidades
secundarias que los acompañaban (Eros, Las Musas, Las Gracias,
Nike...); dioses del infierno y de la muerte (Hades, Thanatos...). de la
tierra y la fecundidad (Ninfas, Sátiros, Faunos...) No faltan otras agrupaciones,
como las divinidades de las aguas (Poseidón, Nereo y las
Ninfas...) etc.

Creencias: Los hombres son creación divina, siempre someti-
dos a las pasiones, a los dolores, a la enfermedad y a la muerte;
pueden recibir el apoyo y fortaleza de los dioses protectores, a
los que deben contentar con la adoración. El alma humana es
desde luego inmortal, y después de esta vida le aguarda un destino
de ultratumba. No es preciso insistir en las creencias de ultratumba
de los griegos y en sus ideas de la espiritualidad e inmortalidad
del alma. Resultaba fundamental que el muerto fuese
enterrado, pues si no poseía una tumba, su alma erraba desolada
y no dejaba de molestar a los vivos e incluso provocaba verdaderas
desdichas a pueblos enteros. En días especiales se hacían
visitas colectivas a las necrópolis; antes de comenzar una empresa
peligrosa era preciso sacrificar en las tumbas de los antepasados
o de los héroes, etc. En las tumbas se colocaban monedas
para pagar la travesía a Caronte, el barquero infernal. Se decía
que los espíritus de los muertos se aparecían a sus familiares, y
que les hacían advertencias, generalmente en relación con asuntos
peligrosos.

Sacerdocio y Culto: La relativa independencia de las personas
dedicadas al culto, se explica por la pluralidad de templos y santuarios
y por la forma politeísta de la religión griega. Hubo muchos
templos de Zeus, de Apolo o de Afrodita, pero no un cuerpo sacerdotal
adscrito a la totalidad de ellos. Por lo tanto fue característica
de la religión griega la pluralidad de sedes y cultos de dioses. El
dios está siempre presente en el culto; su esencia queda lejos de
la naturaleza humana, pero la divinidad, en una especie de condescendencia
graciosa, reside, al menos temporalmente, en el
templo y en la imagen ante la que se ora o se ofrende. Por lo tanto,
la estatua tiene un alma que el artista no pudo crear, y esa alma es
la propia divinidad, lo que explica que la tradición nos hable de estatuas
milagrosas.

TEXTOS

“Zeus es el éter, Zeus es la tierra, Zeus es el cielo. Sí, Zeus es todo
lo que está por encima de todo” (Esquilo “Heliadas” fragm. 70, Nauck).

“Zeus es el padre de los dioses y de los hombres”(Homero: Ilíada,I, 544).

“Tras ella (Afrodita), dándole escolta, marchaban los lobos grises,
los leones de pelaje leonado, los osos, las rápidas panteras insaciables
de cervatillos.” La diosa “puso el deseo en sus pechos, y todos
corrieron a la vez a aparearse en la sombra de los barrancos” (Homero:Ilíada, I, 69 ss).

“Hesiodo afirma que Zeus ha otorgado a los hombres la “justicia”
para que no se comporten igual que las fieras salvajes. El primer deber
de los hombres es ser justos y rendir el debido honor a los dioses,
sobre todo ofreciéndoles sacrificios.” (H.Lloyd-Jones: The Justice of Zeus,6).


ACTIVIDADES

- Vocabulario: buca todas las palabras, o expresiones que no entiendas.
– Relaciona la costumbre de ir a visitar los cementerios el día de
difuntos con la tradición greco-romana.
– Lee el tema de una tragedia griega. ¿Cómo se relacionan los
hombres y dioses? ¿Cómo son estos?
– Busca en la Iliada o la Odisea la referencia a los dioses griegos.
Explica el poder de cada uno.
– Lee una leyenda mitológica y analiza sus personajes

viernes, 19 de octubre de 2007

RELIGIONES INDOEUROPEAS

RELIGIONES INDOEUROPEAS




CONTENIDOS


A) RELIGIÓN DE LOS PUEBLOS GERMANO-ESCANDINAVOS


Dioses: Aunque no existió un Panteón germánico, los dioses que
más destacan son: Odín (Wotan) que tiene autoridad sobre todo.
Preside el Walhalla (Palacio de los Héroes servido por las Walquirias)
y reina sobre todos los dioses y los hombres; Thor (Donar), dios
de la fuerza que la empleaba para aniquilar las fuerzas maléficas.
Creencias de ultratumba: Entre los germanos estaba muy extendida
la creencia de que en el hombre vive una especie de segundo yo
(filsia), que acompaña al cuerpo, pero que puede también abandonarlo.
Se procuraba conservar los cadáveres de los héroes y reyes
benéficos, y destruir las filsias de los que en vida fueron malvados.


Sacerdocio y Culto: El rey, o los miembros de familias ilustres,
eran sacerdotes y hasta una especie de encarnación de la divinidad.
Para calmar la ira de los dioses y atraer su protección se recurría a la
ofrenda. La magia tuvo también enorme importancia. El objetivo era
el de obligar a los fenómenos naturales a que sirvan al hombre.



B) RELIGIÓN DE LOS PUEBLOS CELTAS

Dioses: –Los celtas adoraban fuerzas naturales y se resistieron a
la personificación y al antropomorfismo. Sus divinidades fueron locales
más que colectivas. Adoraron a las piedras (dólmenes, alineaciones
de menhires, piedras grabadas, ídolos pétreos) y a los árboles
(encina). Así pues el panteón celta fue extenso, existiendo unos 400
seres divinos de nombre conocido, a las que hay que añadir las innu-

merables sin nombre o de advocación puramente local.

Creencias de ultratumba: Los celtas tuvieron ideas sobre la supervivencia
del alma y su destino en el más allá. No cabe duda de
que creyeron de una u otra manera en un destino humano después
de la muerte. En el «ciclo del Más Allá» (Irlanda), algunos dioses
abandonaron el suelo de la isla y se retiraron a un país llamado
Mag Meld, más allá de los mares de Occidente a una especie de lugar
paradisíaco.

Sacerdotes y Culto: Puede afirmarse que las ideas religiosas de
los celtas tuvieron carácter mágico. Los druidas o sacerdotes eran
adivinos, propiciadores y brujos, cuyas prácticas influian en todos los
actos de la tribu. El culto se celebraba preferentemente en montañas,
lagos, fuentes y bosques sagrados, como es propio de concepciones
mágico naturalistas poco elaboradas (generalmente consistían en sacrificios
de animales, y de hombres, y el examen de sus vísceras).
Los famosos druidas poseían gran prestigio y enorme influencia entre
el pueblo.

TEXTOS


Julio César: “De Bello Galico”, VI,13 (La importancia de los Druidas):
Los druidas “se ocupan de lo relacionado con los dioses, ofician
los sacrificios públicos y privados, ordenan todas las cosas de la religión.
Un gran número de jóvenes acude a ellos para recibir instrucción,
y gozan de gran estima”. A los druidas les corresponde “zanjar
todas las diferencias públicas o privadas”
Están convencidos de que “las almas no perecen, sino que después
de la muerte pasan de un cuerpo a otro; esto les parece especialmente
adecuado para excitar el valor al suprimir el temor de la
muerte. Discuten mucho también acerca de los astros y de sus movimientos,
sobre la magnitud del mundo y de la tierra, de la naturaleza
de las cosas, de la potencia y la fuerza de los dioses inmortales, y
transmiten estas especulaciones a la juventud”

ACTIVIDADES
– Lee algún capítulo sobre Mitos y reconoce los rasgos de la religión
a la que corresponde
– Escucha la Cabalgata de las Walkirias (de Wagner) e infórmate
un poco más sobre qué papel tenían éstas.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

LA RELIGIÓN EGIPCIA

LA RELIGIÓN EGIPCIA

CONTENIDOS


Dioses: La religión egipcia presenta un gran panteón de dioses
que van de los puros reflejos naturalistas (Río Nilo) a los animales divinizados,
como la vaca Hathor, el buey Apis u Horus, el halcón. A
partir de la unificación de Egipto se refundió el panteón para reducir
cada vez más la pluralidad de los dioses
Así, Atum, Ra, Horus, Amón y otros se identificaron con el sol y todos
representan el principio creador. Por otra parte, las divinidades
funerarias acabaron resumiéndose en Osiris que polariza las creencias
egipcias de la muerte y resurrección. A su vez Osiris y el Creador
se unificaron en una esencia única, lo que explica una tendencia
hacia el monoteísmo. La reforma monoteísta de Amenofis IV (Akhenatón)
duró poco tiempo, aproximadamente desde el 1370 al 1350 a.
de J.C. y los sacerdotes de Amón restablecieron pronto su tiranía en
Tebas con más fuerza que antes.
Sacerdocio: La clase sacerdotal, rica y poderosa, era numerosa y
organizada. Acumularon grandes riquezas y dominaron a los faraones.
El pueblo tenía una escasa o nula participación en la liturgia celebrada
en los templos. Ésta consistía esencialmente en ofrendas de
alimentos y bienes, en sacrificios de animales, cremación de incienso,
oraciones y cánticos.
Creencias y ritos de ultratumba: El espíritu del fallecido debía sufrir
el juicio ante un tribunal, que en este caso era el del propio Osiris.
La escena, muy repetida en el arte, era lo que se llama una psicostasis
o peso del alma en una balanza, mientras recita textos mágicos
según el Libro de los Muertos, que se colocaba siempre en la tumba.
Se trataba de una especie de confesión en que relataba todo lo bueno
que había hecho en vida y negaba lo malo.


TEXTOS


Himno a Atón (fragmentos)


“Cuán numerosas son tus obras,
lo que has creado y lo que está escondido,
oh tú, el único dios que ninguno iguala.
Has creado la tierra según tu corazón,
tú solo, con los hombres, los rebaños
y todas las bestias salvajes,
todo lo que existe en la tierra
y anda con sus pies,
todo lo que está en el aire
y vuela con sus alas,
los países extranjeros de Siria;
de Nubia; la tierra de Egipto)....
Creas el Nilo en el mundo inferior,
y lo traes (a la tierra), donde quieres,
para nutrir a los hombres (de Egipto).
Eres el Señor de todos...
Vienes en tu forma de Atón viviente,
apareces radiante, te alejas, vuelves...
Estás en mi corazón;
no existe nadie más que te comprenda,
excepto yo, tu hijo...
que ha salido de tu carne, Akhenatón”.



“¡Salve, Señor de la Verdad y de la Justicia,
Amo poderoso: heme aquí llegado ante ti!
¡Déjame contemplar tu radiante hermosura!
Conozco tu Nombre mágico
y los de las cuarenta y dos divinidades
que te rodean en la vasta sala de la Verdad-Justicia,
el día en que se hace la cuenta
de los pecados ante Osiris....
He aquí que yo traigo en mi Corazón
la Verdad y la Justicia
pues he arrancado de él todo el Mal.
No he causado sufrimiento a los hombres.
No he sustituido la Injusticia a la Justicia.
No he frecuentado a los malos.
No he cometido crímenes.
No he hecho trabajar en mi provecho con exceso.
No he intrigado por ambición...
No he maltratado a mis servidores.
No he blasfemado de los dioses...
No he matado ni ordenado matar...
No me he apoderado del ganado
perteneciente a los templos de los dioses...
¡Soy puro! ¡Soy puro! ¡Soy puro!...”

(Del libro de los muertos. Capítulo cxxv)


ACTIVIDADES

- Lee los textos y contesta: ¿Crees que estos textos podrían ser de un cristiano?

- Busca imágenes de los dioses que aparecen en el texto y pégalas a los comentarios

- Ahora visualiza el video y haz un comentario sobre él